Tener a tus papás divorciados hace que tengas una dosis de realidad que muchos no tienen. No digo que sea algo bueno pero, si soy sincera, me ayudo mucho cuando comencé a enamorarme.
Obviamente, corazones rotos e ilusiones arruinadas tenemos todos pero mi primer corazón roto fue a los 5 años ¿o 6? Creo que es el primer recuerdo que tengo de mi papá. Mis padres se separaron cuando yo tenía 3 meses. Mi mamá vino a Paraguay dejando a un infiel padre de dos niñas (de madres diferentes, ¿si me entienden?) por lo cual yo no sufrí nada por la separación y todo hubiese estado perfectamente si ese hombre cumplía con su papel de padre. Pero bueno, claramente no lo hizo. No tengo conocimiento de si lo veía de seguido antes de cumplir los cinco años, pero si recuerdo claramente ese día.
No sabría decir si era Lunes, Martes, Miércoles, o cualquier otro día, solo tengo en mi memoria que mi mamá me había contado un cuento (si, todas las noches un cuento para dormir) donde yo andaba en caballo en los Bosques de Palermo (yo vivía en Argentina en esos momentos) y que un príncipe me paseaba y yo reía felizmente sintiendo libre y plena. Recuerdo soñar con ese momento esa noche, también como la mañana siguiente me vistió con un precioso vestido de flores, me peinó y me preparaba para la maravillosa tarde que iba a pasar con mi papá porque había llamado hace unos días para decir que quería pasar ese día conmigo. Muy emocionada lo estuve esperando. Pero como más tarde se le hizo costumbre, no apareció. Quisiera decir que llamó o mandó un mensaje para decir que no iba a poder y que no me pasé todo el día esperando que viniera, intentando no jugar para no ensuciarme, pero eso sería mentir descaradamente y no sería algo propio de mi papá. Porque el lo único que sabe hacer es mentir.
También me encantaría decir que fue la única vez que hizo eso pero no, fue la primera de muchas más.
Puedo nombrarles otras ocasiones, como cuando por el día del padre, con mi mamá le compramos unos dulces y le iba a regalar una de mis fotos con la palabra PAPÁ escrita detrás pero no vino, tampoco. Sigo teniendo la foto. También recuerdo una vez, cuando actuaba en el jardín y mi mamá le invitó a verme; esa vez si fue. No se cuando llegó, creo que ni siquiera me vio bailando, solo dejó que mi mamá nos sacara una foto y luego se fue porque su novia no le dejaba estar cerca de mi mamá y a el nunca le importo no estar cerca mio. O cuando en mis vacaciones a los 8 años pasó por la casa de mis tíos en Paraguay y me vio, me dijo que en una hora esté lista que íbamos a ir a tomar helado... JA! No apareció más.
Si dijera que perdí las esperanzas, mentiría de nuevo. La esperanza es lo último que se pierde y hoy, a mis 18 años, suelo seguir esperando un mensaje que no sea en mi cumpleaños, solo para preguntarme que tal estoy.
Entonces sí, mi primer corazón roto es para este señor que se supone que es mi papá pero que no desempeña muy bien su papel como tal. No es que lo culpe, quizás nunca supo como hacerlo pero tampoco voy a negar que no duela.
domingo, 19 de febrero de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
expectativas
Soltamos cuando podemos perdonarnos a nosotros mismos por confiar demasiado, por querer demasiado, por esperar demasiado de un vínculo o de ...
-
Tener a tus papás divorciados hace que tengas una dosis de realidad que muchos no tienen. No digo que sea algo bueno pero, si soy sincera, m...
-
Pues aquí estoy, escribiendo luego de pensar mucho si era esto lo que necesitaba hacer, si era esto lo que sentía que le faltaba a mi vida. ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario