domingo, 6 de octubre de 2024

expectativas

Soltamos cuando podemos perdonarnos a nosotros mismos por confiar demasiado, por querer demasiado, por esperar demasiado de un vínculo o de una persona, cuando entendemos que no es necesario perdonar a esa persona por no cumplir con las expectativas que vos pusiste encima suyo, porque si bien no era su responsabilidad, lastimarte o tenerte en cuenta sí era su responsabilidad y sí estaba en sus manos y en vez de ser sincero con sus sentimientos, tantos buenos o malos, en vez de hablar claro y certero, decidió tomar todas las armas que le diste y lastimarte de igual manera. Y posiblemente lo haya hecho donde más te duele, porque es que al conocer, querer, y sobrevivir con una persona, es lógico que le hayas mostrado tu lado más debil, y es lógico que lo utilice para matarte por dentro.

Pero vas a sanar, meses, años después vas a darte cuenta que el duelo que hiciste sirvió para algo. Vas a darte cuenta que no es su culpa no cumplir las expectativas que tenías sobre ese vínculo o esa persona, que es tu culpa y luego vas a perdonarte, vas a cambiar, vas a vivir con miedo de volver a hacerlo, de que cada vez que tengas un vínculo parecido vuelvas a tener expectativas que la otra persona no pueda cumplir, pero vas a aprender a poner límites y a hacerlos respetar, por lo que posiblemente no vuelvas a tener ese tipo de vínculo con nadie, pero vas a tener mejores, más sanos, más lindos. 

Y a veces lo vas a extrañar, cada vez en menos medida, pero quizás lo sigas haciendo siempre, más si ese vínculo perdido era tu mejor amiga.

martes, 16 de mayo de 2017

Tarea. La Lluvia.

IV. La lluvia,
con frecuencia,
penetra por mis poros,
ablanda mis tendones,
traspasa mis arterias,
me impregna,
poco a poco,
los huesos,
la memoria.

Entonces,
me refugio
en un rincón cualquiera
y estirado en el suelo
escucho,
durante horas,
el ritmo de las gotas
que manan de mi carne,
como de una gotera.
                          Oliverio Girondo

La razón por la que elegí este poema es porque me sentí increíblemente identificada. Soy esa clase de personas a las que les encanta caminar bajo la lluvia, escuchando música con los auriculares. Claramente, este hermoso pasatiempo me trajo muchos resfríos, pero aún así, no puedo evitar amarla, amar como hace contacto con mi piel, purificando cada parte de mi ser, transmitiendo esa paz junto con un poco de melancolía que te hace rememorar momentos pasados, sentimientos que quedaron atrás o simplemente te hace reconsiderar varios aspectos de tu presente, te hace pensar en todo y, a la vez, en nada. Sin embargo, lo que, desde mi punto de vista resalta es la frase "escucho, durante horas, el ritmo de las gotas que manan de mi carne, como de una gotera". La primera vez que leí el texto pensé que hablaba de escuchar la lluvia, esa tranquilidad que uno experimenta en esos casos. Yo solía leer un libro, sentada en mi sofá mientras de fondo tenía ese hermoso sonido, el cual no siempre valoramos. Solía leer por horas, pero había momentos en los que miraba por mi ventana y me replanteaba muchas cosas y solía ponerme triste, pero a la vez, bendecida. No obstante, al volver a leer esa parte encontré otro sentido. Quizás soy un poco depresiva y llorona, pero es ese significado el que hizo que eligiera el texto de Oliverio Girondo. Muchas veces, mientras todos mis sentidos se daban cuenta de que estaba lloviendo, sentía como algunos pensamientos oprimían mi corazón y, junto con las gotas de lluvia, me desahogaba.
Para mi, el punto resaltante es como una simple lluvia puede llenarnos de tantos pensamientos contradictorios. Es impresionante como un fenómeno atmosférico puede causarnos tantos sentimientos juntos como la nostalgia, la tristeza, también felicidad y serenidad, entre otros.

(Fue una tarea para la facultad, que me tocó una parte de mi corazoncito, por lo cual, quise compartirla. Un beso.)

domingo, 19 de febrero de 2017

Primer corazón roto.

Tener a tus papás divorciados hace que tengas una dosis de realidad que muchos no tienen. No digo que sea algo bueno pero, si soy sincera, me ayudo mucho cuando comencé a enamorarme. 
Obviamente, corazones rotos e ilusiones arruinadas tenemos todos pero mi primer corazón roto fue a los 5 años ¿o 6? Creo que es el primer recuerdo que tengo de mi papá. Mis padres se separaron cuando yo tenía 3 meses. Mi mamá vino a Paraguay dejando a un infiel padre de dos niñas (de madres diferentes, ¿si me entienden?) por lo cual yo no sufrí nada por la separación y todo hubiese estado perfectamente si ese hombre cumplía con su papel de padre. Pero bueno, claramente no lo hizo. No tengo conocimiento de si lo veía de seguido antes de cumplir los cinco años, pero si recuerdo claramente ese día.
No sabría decir si era Lunes, Martes, Miércoles, o cualquier otro día, solo tengo en mi memoria que mi mamá me había contado un cuento (si, todas las noches un cuento para dormir) donde yo andaba en caballo en los Bosques de Palermo (yo vivía en Argentina en esos momentos) y que un príncipe me paseaba y yo reía felizmente sintiendo libre y plena. Recuerdo soñar con ese momento esa noche, también como la mañana siguiente me vistió con un precioso vestido de flores, me peinó y me preparaba para la maravillosa tarde que iba a pasar con mi papá porque había llamado hace unos días para decir que quería pasar ese día conmigo. Muy emocionada lo estuve esperando. Pero como más tarde se le hizo costumbre, no apareció. Quisiera decir que llamó o mandó un mensaje para decir que no iba a poder y que no me pasé todo el día esperando que viniera, intentando no jugar para no ensuciarme, pero eso sería mentir descaradamente y no sería algo propio de mi papá. Porque el lo único que sabe hacer es mentir. 
También me encantaría decir que fue la única vez que hizo eso pero no, fue la primera de muchas más. 
Puedo nombrarles otras ocasiones, como cuando por el día del padre, con mi mamá le compramos unos dulces y le iba a regalar una de mis fotos con la palabra PAPÁ escrita detrás pero no vino, tampoco. Sigo teniendo la foto. También recuerdo una vez, cuando actuaba en el jardín y mi mamá le invitó a verme; esa vez si fue. No se cuando llegó, creo que ni siquiera me vio bailando, solo dejó que mi mamá nos sacara una foto y luego se fue porque su novia no le dejaba estar cerca de mi mamá y a el nunca le importo no estar cerca mio. O cuando en mis vacaciones a los 8 años pasó por la casa de mis tíos en Paraguay y me vio, me dijo que en una hora esté lista que íbamos a ir a tomar helado... JA! No apareció más. 
Si dijera que perdí las esperanzas, mentiría de nuevo. La esperanza es lo último que se pierde y hoy, a mis 18 años, suelo seguir esperando un mensaje que no sea en mi cumpleaños, solo para preguntarme que tal estoy.
Entonces sí, mi primer corazón roto es para este señor que se supone que es mi papá pero que no desempeña muy bien su papel como tal. No es que lo culpe, quizás nunca supo como hacerlo pero tampoco voy a negar que no duela.


¡Hola!

Pues aquí estoy, escribiendo luego de pensar mucho si era esto lo que necesitaba hacer, si era esto lo que sentía que le faltaba a mi vida.
Siempre me gusto escribir, tanto como leer. El año pasado (2016) leí mas de 80 libros; pero claro, no escribía más.
Hace cosa de dos meses me comencé a sentir agobiada, frustrada, triste, sola, desesperanzada hasta tal punto de estar desesperada. No es un lindo sentimiento, por lo que intenté distraerme con los libros (no leía en ese entonces porque estaba estudiando para el ingreso en la facultad, necesitaba concentración, el mes que viene son mis exámenes así que al escribir estoy estoy invirtiendo mi tiempo de estudio en algo un poco más ¿saludable?, ¿inspirador? para mi). Como decía, comencé a leer de nuevo y con nuevos libros, volvieron las ganas de escribir para liberarme de ese odioso nudo que siento en mi pecho.
Debo ser sincera y aceptar que aunque es liberador, hasta tal punto de querer volver a abrir un blog, no hace que el nudo se vaya. Y estoy empezando a desesperarme un poco más...
¿Qué me está pasando? Esa es mi GRAN pregunta y, por si no lo adivinaron, no tiene NINGUNA respuesta. Ni siquiera puedo armar alguna hipótesis o teoría del porqué de mi estado de animo tan complicado, por lo cual estoy aquí, intentando descargarme y poder ser feliz.
Espero que sepan que esto era como una "bienvenida" un poco triste, si, pero la intención es lo que cuenta.

Entonces, pues... ¡HOLA! Espero que si leen mis entradas, les guste :)




expectativas

Soltamos cuando podemos perdonarnos a nosotros mismos por confiar demasiado, por querer demasiado, por esperar demasiado de un vínculo o de ...